De hecho, el 51 % de los encuestados lo usa para desplazarse hacia el centro de la ciudad, precisamente lo que criticaba Pere Navarro. No es que exista una dependencia enfermiza por el vehículo particular, parece tratarse más bien de que no existe una alternativa viable para la mayoría.
El transporte público es la principal apuesta, tanto por emisiones como por el citado problema de «espacio». Los datos hablan de un uso de hasta el 56 % del autobús y un 40 % del metro en los menores de 30 años, con ciudades como Madrid y Barcelona liderando su uso. Sin embargo, hay una limitación principal de este tipo de movilidad: el tiempo. En muchas zonas no hay tanto desarrollo a nivel infraestructura y eso se traduce en duplicar (o triplicar) los tiempos en los trayectos diarios.
Puede leer la noticia completa en COCHES.COM

