La Plataforma para los Combustibles Renovables, de la que forma parte AEVECAR, ha presentado un informe en el que refleja que es posible modificar la actual fiscalidad desfavorable a estos combustibles.
Como ha puesto de relieve Inés Cardenal, portavoz de la Plataforma, durante la presentación de la jornada, la guerra en Oriente Medio ha puesto al sector energético en el centro del debate, con retos tan relevantes para España como la autonomía estratégica y la independencia energética.
En palabras de Cardenal, “los combustibles renovables permiten reducir las emisiones hasta un 87 % de forma inmediata. Con cada 1 % de incremento se pueden reducir hasta 800.000 Tm de emisiones de CO2 al año. Pero hace fata una regulación que impulse las inversiones en la industria de los combustibles renovables. Es una contradicción que estos combustibles tributen igual que los convencionales, y eso es una asignatura pendiente de España, que es una excepción en la UE, ya que otros países miembros reconocen incentivan a los combustibles renovables mediante la fiscalidad”.
Oportunidad para España
En su presentación, Helena Antolín, vicepresidenta de CEOE y presidenta del Consejo de Movilidad Sostenible de CEOE, ha afirmado que la producción de combustibles renovables constituye una oportunidad para España, que puede ser un actor relevante en Europa.
En su opinión, los combustibles renovables permiten reducciones de emisiones significativas, pero el sistema fiscal no siempre permite esa diferencia: “si el producto no compite en precio, el mercado no se va a desarrollar. Por eso necesitamos neutralidad tecnológica y reglas claras. Hay que valorar las soluciones por los resultados, no por la tecnología utilizada, ya que el objetivo final es reducir emisiones. Y eso ha de aplicarse también a la fiscalidad”.
Presentación del informe
El encargado de detallar los pormenores del informe fue Aleix Pons, director asociado en Transporte Sostenible de WSP. Entre las conclusiones que destaca el informe están el hecho de que el precio importa, pero no es un factor que actúa solo; que los incentivos moderados no cambian el mercado; que la transición será gradual; y, la más importante, que la reforma fiscal es viable en el marco actual y en la base institucional que tenemos ahora mismo.
A continuación, tuvo lugar una mesa redonda moderada por Inés Cardenal. Para José María Riaño, secretario general de ANESDOR, “la transición energética no puede depender de una sola tecnología. Parece que hemos cambiado el objetivo de la descarbonización por el de la electrificación. Además, ya hay seis millones de motos que ya están circulando, y a las que hay que dar soluciones de descarbonización. Dado que se venden unas 300.000 anuales, necesitaríamos 20 años para descarbonizar esa flota”.
Por su parte, José Ignacio Moya, de FACONAUTO, alertó de que “ahora mismo, el parque de automóviles de España es de 30 millones de vehículos. Vehículos eléctricos hay apenas 749.000, cuando según el PNIE tenía que haber cinco millones y medio en 2030. Está claro que no vamos a llegar. Por ello, tenemos que apostar por la neutralidad tecnológica para lograr la descarbonización, y la fiscalidad tiene que ser una palanca fundamental para ello”.
Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC puso de relieve la situación del sector del transporte por carretera: “hoy día no se vislumbra alternativa real al motor de combustión. Todos los fabricantes tienen catálogo de productos eléctricos, pero los clientes no lo compran. Ahora mismo, solo existe la posibilidad de descarbonizar por medio de combustibles renovables. Y la actual fiscalidad no tiene sentido".
La clausura de la jornada corrió a cargo de Antonio Garamendi quien, en un mensaje de vídeo, recalcó que los combustibles renovables y su papel en el presente y en el futuro son una cuestión importantísima.

