Los expertos enfrían el entusiasmo por la electrificación total: el motor diésel, lejos de desaparecer, continúa siendo competitivo para determinados perfiles. ¿La “cifra mágica”? A partir de 20.000 kilómetros al año, sobre todo si haces trayectos por carretera, el diésel empieza a compensar gracias a su eficiencia a altas velocidades y su bajo consumo en los modernos turbodiésel.
El diésel ya fue hegemónico: superó a la gasolina por primera vez en 1999 y alcanzó el 71% de las matriculaciones en 2007. La tendencia cambió en 2013 y el escándalo de 2015 (el falseo de las emisiones de gases conocido como Dieselgate) tampoco ayudó, acelerando su caída. En 2023 apenas representó el 12,5% de las ventas de coches nuevos; ese porcentaje bajó al 9,5% el año pasado y todo apunta a que seguirá descendiendo en 2025. Aun así, caída en popularidad no significa “fin de ciclo”: la rentabilidad depende del uso, no del ruido del mercado.
Puede leer la noticia completa en ANDALUCÍA INFORMA

