La Unión Europea se encuentra “muy lejos” de alcanzar su “ambicioso” objetivo del Plan Verde (Green Deal) de instalar un millón de puntos de recarga públicos para 2025, según el Tribunal de Cuentas Europeo. La institución ha lamentado, no solo que la Comisión Europea carezca de una hoja de ruta estratégica para la movilidad, sino que además esa carencia ha provocado que la financiación no se haya destinado allí donde es más necesaria.
Los auditores del Tribunal Europeo de Cuentas, que han realizado un análisis de la estrategia de movilidad sostenible entre 2014 y 2020, han concluido que la ayuda financiera de la UE a través del mecanismo Conectar Europa ha ayudado a promover la instalación de puntos de recarga. Sin embargo, han constatado que desplazarse por la Unión Europea en vehículo eléctrico “aún tiene muchos obstáculos”, tanto por la carencia de puntos de recarga como por la ausencia de sistemas de pago armonizados con requisitos mínimos e información adecuada para los usuarios.
Puedes leer el artículo completo de El Mercantil a través de ESTE ENLACE.

