La CNMC fomenta la pérdida de empleo

La CNMC fomenta la pérdida de empleo

Es curioso tener que hacer hincapié en un asunto que se califica en su propia denominación. Probablemente con indicar que la CNMC recomienda que se santifique y aumente considerablemente el número de estaciones de servicio de carburantes desatendidas, ya estaría comprendido todo lo demás. No hay más que averiguar de qué se habla cuando se dice desatendida, y cuando vemos que es una gasolinera sin personal, pues llegamos a la conclusión de que muchos puestos de trabajo no se van a crear.

Sin embargo, los argumentos de la CNMC en su informe y los recogidos en el posterior artículo publicado en su blog, titulado Mitos y realidades de las gasolineras desatendidas, del que no se dice el autor, sólo la fuente, que es FLICKR, pero que repite punto por punto el informe de la CNMC, hacen necesario que nos detengamos algo más en sus argumentos.

La CNMC considera que el trabajador de una gasolinera no aporta nada al servicio que se presta en la misma, no ofrece más seguridad al consumidor, no da más calidad de servicio y además encarece el precio (pág. 35-36 del informe).

Pocas veces se ha hablado con más desprecio de las funciones realizadas por unos trabajadores. Realmente sólo falta llamarles parásitos e incompetentes, porque, según la CNMC no sirven para nada útil y además cobran a fin de mes, produciendo un encarecimiento del producto y por lo tanto una pérdida de bienestar para los consumidores.

La presencia de un trabajador debidamente formado claro que da seguridad. En caso de que se produzca un incendio en un vehículo que vaya a repostar, esas cosas pasan, no se crean que son ciencia ficción, el trabajador está entrenado para reaccionar, está formado para manejar un extintor de 8, 12 ó 50 kilos, que son los reglamentarios y, además, puede en caso necesario, cortar la electricidad de toda la instalación para evitar males mayores. También tiene, en la mayoría de los casos, formación en primeros auxilios que puede resultar definitivo si se produjeran daños a las personas. Pero también da seguridad en el aspecto medioambiental. Es bastante frecuente que al repostar el carburante se puedan derramar en el suelo pequeñas cantidades del mismo, dejando el suelo resbaladizo y con materia contaminante que no debe llegar a la red general de saneamiento. Pues bien, si hay un empleado procederá a recoger lo derramado con materiales indicados para ello, lo introducirá en bidones debidamente etiquetados y cada 6 meses éstos bidones se llevarán a plantas homologadas para su tratamiento, es decir hará lo que la normativa medioambiental obliga a hacer en las gasolineras. ¿Si no hay empleado quien hará todo esto? ¿El consumidor henchido de bienestar porque ha pagado 2 céntimos de € menos por litro y ha mandado al paro a un trabajador?

En cuanto a la calidad de servicio con la presencia de un trabajador creemos que poco hay que decir, a la hora de realizar cualquier tipo de consulta, solicitar ayuda o simplemente la cordialidad del trato de persona a persona, es obvio que siempre resulta más gratificante.

Pero es que, además y lo más importante, la presencia de un trabajador es imprescindible si se quiere cumplir con muchas de las obligaciones que imponen las normas de defensa de los derechos de los consumidores en instalaciones de venta al público de carburantes, que están en vigor en la práctica totalidad de nuestras Comunidades Autónomas y algunas de las normas de seguridad industrial y medioambiental.

En cuanto a los Mitos y realidades, propone como mito 3 el que Las gasolineras automáticas dañan el empleo. Habla de cómo la instalación de éstas gasolineras mejora la competitividad y la productividad, además de insistir en el bienestar que todo esto produce a los consumidores. Recuerda, no sabemos si haciendo gala de un fino sentido del humor, el RD 4/2013 de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, que efectivamente supuso la modificación de la Ley de Hidrocarburos, asumiendo competencias en materia de urbanismo que les corresponden a las Comunidades Autónomas, y permitiendo la instalación de gasolineras en suelos que anteriormente no tenían permitido ese uso. Remata diciendo que además con las gasolineras desatendidas se crean empleos de calidad, debido al carácter innovador de las empresas que las instalan.

Si las empresas españolas tienen que conseguir mejores tasas de competitividad y productividad a base de provocar despidos multitudinarios, estaríamos ante el mayor de los fracasos colectivos de una economía. Si esa es la receta que ofrece la CNMC para conseguir el objetivo, lo que demuestra es, además de una tremenda falta de sensibilidad, cortedad de miras. España tiene en las tasas de paro el principal problema social y es, según todas las encuestas elaboradas por los organismos correspondientes, el motivo número 1 de preocupación para los españoles. Pero es que además no aumentarían la productividad y la competitividad, no se equivoquen, lo que aumentan son los ingresos de las empresas con ese tipo de instalaciones, ya que no tienen que soportar en sus costes los 100.000 ó125.000 € que de media suponen los gastos de personal a una gasolinera tradicional de tipo medio.

En cuanto a la creación de empleos de calidad, vayamos por partes.

Se supone, según el informe, que estas empresas van a estar conectadas a centrales de vigilancia, hoy en día no todas lo están puesto que nada las obliga a ello, y que por ese motivo se van a crear nuevos puestos de trabajo de vigilantes, que parece ser que son de mucha más calidad que los empleos de trabajadores en una gasolinera.

Hagamos un pequeño cálculo. Una gasolinera necesita como mínimo 3 empleados fijos y uno a tiempo parcial, suponiendo que no habrá 24 horas, en ese caso necesitará un mínimo de 5 empleados, para abrir 24 horas se necesita un mínimo de 21 turnos y cada trabajador realiza a la semana 5 turnos de 8 horas a la semana, además de las vacaciones que le corresponden y las incidencias de bajas por enfermedad, accidente o cualquiera otra prevista en el Estatuto de los Trabajadores.

Según las empresas de vigilancia consultadas, un vigilante puede atender como máximo a 15 instalaciones. Es lógico porque si cada instalación tiene como mínimo 3 cámaras, le estamos obligando a que preste atención a 45 monitores a la vez. Es de suponer también que los vigilantes trabajan 8 horas diarias 5 días a la semana.

Por lo tanto, lo que propone la CNMC es lo siguiente:
• Crear 4 puesto de trabajo de vigilante y destruir 64 puestos de trabajo del personal de las gasolineras.
Lo de la cantidad de ingenieros que no van a tener que emigrar de nuestro país gracias a los avances tecnológicos que suponen las gasolineras desatendidas, no vamos a comentarlo.

En resumen, lo que la CNMC recomienda es derogar todas aquellas normas que resulten de imposible cumplimiento a las gasolineras desatendidas o bien que resulten gravosas para su cuenta de resultados, empezando por la eliminación de los trabajadores.

Pues bien, lo sentimos, pero no estamos de acuerdo.