Los combustibles renovables son, tal y como define Repsol, carburantes líquidos que se elaboran a partir de residuos y materias primas renovables como residuos orgánicos, hidrógeno o CO2 capturado. Según la orden europea, a día de hoy, tanto los gasóleos como las gasolinas deben contener como mínimo un 10% de combustibles renovables en su fabricación. Una cifra que deberá ser aumentada al 12% una vez alcanzado el 2026.
Estos combustibles líquidos son producidos a raíz de todo tipo de materias primas renovables, siendo tan dispares como los residuos de la industria agroalimentaria como huesos de aceitunas, restos vinícolas como los árboles frutales o los aceites vegetales usados, reciclados fundamentalmente en los hogares y hostelería).
Puede leer la noticia completa en LA SEXTA

