"Quiero motores de combustión interna". Así de claro habló a principios de año el capo de Stellantis, Jean-Philippe Imparato. Una declaración de intenciones que se ha materializado porque el grupo ha seguido produciendo cinco motores diésel este año. Audi también se sube al carro de revivir el diésel, que tiene una cuota de mercado en España ridícula y que no ha hecho más que bajar desde 2020.
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