Las emisiones de dióxido de carbono de origen fósil alcanzaron las 37.400 millones de toneladas en 2024, un 0,8% más que en 2023, según el informe Global Carbon Budget. Un problema que ya cuenta con múltiples soluciones como la captura de CO₂, que todavía no tienen la fuerza suficiente para hacer frente a los altos niveles de contaminación actuales.
La quema de combustibles que produce la actividad humana ha inundado la atmósfera de dióxido de carbono, uno de los principales responsables del cambio climático. Este gas abundante en la atmósfera atrapa el calor, provocando el aumento de las temperaturas en todo el planeta y fenómenos como los incendios de sexta generación que están arrasando España este verano.
No basta con dejar de contaminar con el uso de energías renovables, también es necesaria la captura de CO₂ y su posterior transformación en nuevos productos. Esta solución tecnológica es una de las más punteras con las que se trata de combatir el calentamiento del planeta, pero todavía presenta importantes inconvenientes, como la corta vida útil de los electrolizadores que se encargan de esta tarea.
Puede leer la noticia completa en EL ESPAÑOL

