El estado de la Costa Oeste de los Estados Unidos, se suma a la iniciativa de Hawái y busca tapar el agujero en los presupuestos de transporte con un nuevo impuesto para los coches eléctricos. Oregón se va a convertir pronto en el segundo estado en exigir a los conductores de coches eléctricos una tarifa obligatoria por cada kilómetro recorrido, siguiendo así la estela de Hawái.
Más de 84.000 conductores se enfrentarán a esta nueva tasa en un intento de los legisladores por cubrir el vacío de 300 millones de dólares (256 millones de euros) en el presupuesto de transporte, una partida vital que financia reparaciones de carreteras y los servicios de limpieza de las vías.
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